miércoles, 27 de julio de 2016

 
 

LA PSICOPATIA EN LA POLÍTICA
 
 


   La psicopatía es uno de los trastornos de la personalidad que más llama la atención a la gente. Sin embargo estas personas no son tan raras. Los estudios sobre la psicopatía revelan que más del 1% de la población son psicópatas, asimismo el 4% de los líderes políticos y empresarios lo son.

   De hecho, muchos psicopatas famosos han sido líderes de masas: Adolf Hitler (uno de los más crueles de la historia el mundo), Erzbél Búthory, Josef Mengele, Losef Stalín, Entique VIII, Mao Zedong, para mencionar algunos.

   No hay que confundirse con la sociopatía; el sociópata es una persona con dificultades para adaptarse a la sociedad y para establecer relaciones sociales; es una persona con desprecio hacia las leyes y normas sociales, son inestables emocionalmente. En cambio un psicópata es una persona con carencia de empatia, con desprecio hacia las leyes y normas, son personas manipuladoras, que normalmente se han adaptado bien a la sociedad.

   Sin embargo es muy difícil saber si una pesona es psicopata o no, porque saben ganarse la confianza de los demás, saben fingir. 
    Es un error creer que el psicópata es solo un delincuente, un asesino serial; puede ser alguien que ambiciona desmedidamente el poder y que quiere ejercerlo sin límites de ninguna clase.

   En realidad una persona psicopata es carente de emociones, de la capacidad de situarse en el lugar de otra persona siquiera imaginarse su sufrimiento; ve a los demás como simples objetos aunque puede llegar a relacionarse social e intelectualmente, siempre sigue viendo a las personas como simples objetos que puede desechar rapidamente, es decir, le quita al otro los atributos de personas para valorarlo como cosas. Es una persona centrada únicamente en sí misma, es fria y calculadora, muestra grandiosidad y tendencias sádicas en su conducta; su sarcasmo y crueldad no tienen límites.

    Siempre negará lo que es, de hecho una perona psicópata nunca se verá como tal, se ven a sí mismos como normal. Suelen ser personas bien educadas con buenos trabajos, pero son capaces de cometer crimenes, lo hacen planificadamente, metodicamente, calmadamente, suelen ser líderes, personas inteligentes, esencialmente brillantes, aunque hay sus marcadas exepciones. No se conforma con lo que tiene, siempre quiere tener más llegando a amasar grandes fortunas.

   Se presajia que de Donlad Trump ganar las elecciones presidenciales y proclamarse presidente de los Estados Unidos de Norteamérica traera gran destrucción y violencia contra la nación y Occidente;  su personalidad descompuesta, su discurso irracional, racista y xenofobico, insultos, burlas crea ya un panorama malsano en la política internacional creando ya hostilidades  y violencias contra sus propios conciudadanos.

   Sin duda alguna no es un diplomático y contrario a empatia este refleja rasgos de psicopatía demostrando poco o ningún respeto a sus oponentes y todo aquel que no piense com él, ningún respeto por la dignidad humana. Sera un buen manipulador que se goza de la destrucción y desgracia de otros, no es una persona compasiva e humanitaria capaz de ser lider en un mundo cada vez más inestable y violento.

   Su apego a las fantasias sicóticas lo llevan a crear una imagen de buena persona un reality show  de su vida buena, donde "logra" seducir al público y ganar más popularidad.

    La psicopatía es un gran enigma de nuestro tiempo, son personas que conviven en nuestro entorno más cercano, son personas que dirigen empresas, los psicópatas pueden ser personas que toman decisiones objetivas, frias, sin sentimientos y en ocasiones dramáticas; le siguen los profesionales de la abogacia, la televisión, los programas de chismes y paparasis, las cirujias..., militares y políticos.

   La realidad, nadie cambia a nadie, la mejor manera de enfrentarse a un psicopata es no seguirle, evitarlo, negarse a tener cualquier contacto con el o ella.  Nadie tiene el poder de cambiar a nadie, especialmente la mente psicopata, pero cuando el mal es en la política, hay que prevenirlo con el Estado de Derecho, del control institucional y social, de los pesos y contra pesos del poder, de la rendición de cuentas y demás atributos del sosten democrático.

   Es importante instruirse y conocer como enfrentarse a una personalidad problemática con rasgos psicopáticos y asegurarnos de no asumir riesgos inecesarios que  alimenten su enfermedad.

   Nadie puede elegir por nosotros  una relación política donde se pone en riesgo la seguridad física, emocional y financiera. Conociendo todo lo anterior, la situación cambia porque estaremos informados.

    Para la personalidad psicopata el dinero parace conseguirlo practicamnente todo, influencias, poder, pero nunca podra comprar salud, especialmente salud mental, y de esto tampoco conoce un psicópata.

 

Por: Prof. Víctor Leguillow Velázquez

MBA

Prevención de Violencia y Delincuencia Juvenil

Sistema Universitario Ana G. Méndez

  

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